domingo, 22 de julio de 2018

Interinos: las oposiciones en las que «todo es mentira»



La plataforma de Interinos de Educación ha enviado esta mañana una notaen la que critican duramenente el desarrollo del concurso-oposición de Educación que se ha desarrollado en las últimas semanas.
Éste es el escrito, que lleva por título «Todo es mentira»:

Más información de éstos y de otros cursos en:


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2 comentarios:

  1. El sistema de selección de personal fijo por oposición es un engaño porque no es el único medio para acceder a la función pública, como los concursos de méritos, y también hay que pasar por ella antes unos años, y acumular puntos para poder aprobar, porque las formas de entrar van cambiando según el criterio de los políticos de turno que gobiernen en ese momento... todos conocen las regularizaciones masivas que se han hecho en el pasado tanto en sanidad como en educación, los sectores públicos que más personal cuentan.

    Otro engaño es que el sistema busca los mejores para ocupar los puestos, y como es el azar en su más íntima expresión el que lo hace, porque se extraen bolas de un bombo, que son las que deciden los temarios que los opositores deben realizar en el examen. ¿De verdad creen que algo que comienza como aleatorio busca encontrar así los mejores? Pues no.

    El sistema tiene en cuenta las competencias de los funcionarios para garantizar que los que aprueben, hagan con más calidad y preteza sus trabajos, pues tampoco, porque durante el proceso selección, no se tiene en cuenta ni actitudes, ni cualidades, ni conocimientos, ni experiencias para desarrollar el trabajo real que es el que hace en la administración pública. Sucede habitualmente que los temarios exigidos en las oposiciones no tienen nada que ver que las actividades que se hacen en los centros de trabajo después. Cosas esenciales para trabajar como son saber relacionarse, tener capacidades para realizar las tareas en grupo o equipo, saber medir los tiempos para no te quedes corto o te pases en lo que hagas, aptitudes que no aparecen en la elección de los candidatos, idoniedades que tan sólo se obtienen con la experiencia, no pasando por examen alguno.

    Y el último engaño es que las calificaciones obtenidas son justas, porque en general tienden a puntuar a la baja, al haber un gran desequilibrio entre la oferta de plazas a ocupar y la demanda, que puede ser en muchos casos decenas de veces superior... No pueden aprobar todos, aunque muchos hayan hecho un buen ejercicio y se lo merezcan.

    Dada las circunstancias que expongo, la forma más justa y equitativa de seleccionar el personal público sería el sorteo puro y duro, si cumples los requisitos en cuanto a titulación universitaria, entras en un bombo con tu numerito, como la lotería primitiva, y si te toca tu bolita, tienes el puesto y el dinero garantizado de por vida. Pero si así se realizara, los politicos no podrían meter a los suyos con oposiciones como trajes a medida, ni tampoco las castas de altos funcionarios del Estado, que pasan de padres a hijos, como son de jueces, notarios, registradores, abogados del Estado, interventores, inspectores... que poseen los contactos en los tribunales, y las informaciones precisas, eliminando la paja inútil para poder entrar. Luego que sea el azar el que decida, pero nunca lo consentirán.

    ARTURO KORTÁZAR AZPILIKUETA MARTIKORENA ©

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  2. Creo firmemente que hasta las oposiciones están manipuladas, dan los buenos puestos donde más se gana a los que se los quieren dar, y vas tú sin contactos ni personales ni políticos, y te puedes pasar media vida preséntandote y al final no sacar nada, como jueces, registradores, controladores áereos, inspectores, interventores, y técnicos de alto nivel en general, porque dicen que te falta unas décimas para aprobar, lo han hecho muchas veces. O simplemente dejar las plazas vacantes sin ocupar antes de dárselas a quien no quieren ellos que se lleven el dinero... Lo que cuenta no es lo que se hace o se deja de hacer con mayor o menor calidad y presteza, si no quién se lleva la pasta... Al final tienes lo que te quieran dar, si no te dan nada, pues tienes que trabajar de camarero, que es este el Estado de los fámulos jajaja, o montar una frutería compitiendo con moros y chinos para poder ganarte la vida, tirando la mitad del producto podrido.

    Ya pongo en duda hasta el sistema educativo, porque se venden títulos universitarios y máster como rosquillas, no solamente en la universidad pública, si no mucho más en la privada, ya que tampoco tienes que ser un sabio y estudiar tantas materias para hacer las gilipolleces que se hacen en general en los trabajos, es como si se estudiara para ser investigador en vez para trabajar con cosas que se utilizan habitualmente en las empresas... Mucha personas sin contactos se tiene que dejar las neuronas para sacar un título universitario, pero luego no lo pueden ejercer, y le sirve para tenerlo como algo decorativo si alguien viene a su casa puesto en la pared, que yo ni eso hago. Para satisfacción personal, no tienes que dejarte el alma en decenas de examenes, ni pagar los miles de euros que te han pedido... por eso es toda una estafa la educación. Si tú vendes un producto a precio de oro y luego no tiene salida, ni sacas ningún beneficio, eso se llama estafar, si fueran gratuitas todas las carreras como en Cuba, pues vale, pero ahora se han inventado con Bolonia, la obligación de sacarte un máster para licenciarte, que te cuesta más de diez mil euros o el doble en algunos casos estudiarlo, sacando a la gente el dinero para nada, porque eso no te garantiza vivir de ello.

    ARTURO KORTÁZAR AZPILIKUETA MARTIKORENA ©

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